Observatorio de Memoria y Conflicto

El mejor consolidado de datos sobre desaparición forzada en Colombia se incorpora al registro difuso colombiano…

El SIEVCAC del OMC es «un sistema de información que documenta hechos de violencia en el marco del conflicto armado, a partir de la integración de fuentes sociales e institucionales y la unificación de criterios de registro y clasificación, como contribución al esclarecimiento histórico y el reconocimiento a la pluralidad de memorias» (OMC, 2018). Este observatorio hace parte del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), creado por la Ley 1448 de 2011 (conocida como «Ley de Víctimas y Restitución de Tierras»).

Una de las tareas del OMC ha sido la de investigar, recopilar y consolidar las cifras sobre desaparición forzada en el marco del conflicto armado en Colombia, respondiendo a las preguntas «¿cuántas son las personas desaparecidas forzadamente en el marco del conflicto armado? y ¿cuántas personas desaparecidas han sido encontradas o se conoce su suerte o su paradero?» (OMC,2018)

La información y los datos registrados por el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) ha sido el mayor y mejor ejercicio realizado hasta el momento de integración y depuración de datos de distintas fuentes relativos a la desaparición forzada en Colombia, sirviendo de base (ver→p.7) para la construcción el universo de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado que está desarrollando la UBPD.
Datos sobre desaparición forzada en el marco del conflicto armado

 

Periodo: 1958 -2021,  con fecha de corte de 31/12/2021 (publicado en datos abiertos el 08/02/2022)

Víctimas: 80.733 personas

Casos: 68.606 hechos

70.620 víctimas continúan desaparecidas (11.658 siguen desaparecidas pero existe información)

8.308 víctimas fueron encontradas muertas y 1.794 víctimas aparecieron vivas

11 en situación desconocida

El OMC registra víctimas directas de desaparición forzada y «solo incluye casos individuales, certificados uno a uno» (OMC, 2018). Es importante destacar que pese a ser el mejor consolidado de víctimas documentadas en Colombia se trata, también, de un SUBREGISTRO del total de víctimas de este crimen. Si bien Andrés Suárez -antiguo coordinador del Observatorio- opinaba que «estamos muy cerca de llegar al universo completo de víctimas de desaparición forzada, el margen de subregistro se ha reducido muchísimo. Puede haber un subregistro con los actores que aún siguen en armas. Como es el caso de los Grupos Armados Posdesmovilizacion (GAP); que no sepa lo que ellos han hecho porque aún están en el territorio intimidando y amenazando» (Suárez, 2018).

Es interesante señalar que en el registro «se incluyen todas las desapariciones forzadas perpetradas con ocasión y en desarrollo del conflicto armado, así como aquellas desapariciones en las que a pesar de no haber información o indicios suficientes sobre su carácter forzado hayan sido denunciadas como tal por parte de las víctimas, asumiéndolas como perpetradas con ocasión y en desarrollo del conflicto armado hasta que se pruebe lo contrario» (Diccionario público OMC 26-11-2020). Al contrario que las restrictivas asunciones de «presunción» que emplea el RND, este tipo de asunción ayuda enormemente en la construcción del universo de víctimas de un crimen como el de la desaparición forzada.

También es remarcable el hecho de que a pesar de los condicionantes temporales en el registro (sujetos a las temporalidades convencionales de lo que se define como el conflicto armado), se ha mantenido la suficiente amplitud en el rango temporal como para que se incluyan la gran mayoría de las desapariciones forzadas perpetradas (y actualmente caracterizables como tales). En el SIEVCAC hay registro de casos (delitos) y víctimas (personas) que cubren el periodo desde 1958 hasta 2021.

El registro integra «611 fuentes y 32.609 bases de datos y documentos» (OMC, 2020). «Las fuentes del Observatorio son catalogadas en fuentes institucionales y fuentes sociales» (OMC, 2018). Entre las fuentes de información utilizadas por el OMC se encuentran «el Archivo Nacional de Derechos Humanos del CNMH, el Registro Único de Víctimas (RUV) que administra la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), los sistemas de información misionales de la Fiscalía General de la Nación, las sentencias proferidas en el marco de la justicia transicional y ordinaria, las estadísticas vitales del DANE, las publicaciones de organizaciones sociales como el Itinerario de Víctimas Wayúu, la revista Noche y Niebla del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP, el Boletín Informativo de Justicia y Paz, entre otros» (OMC, 2018).

La definición de desaparición forzada que utiliza el OMC para registrar casos y víctimas está en consonancia con la Ley 589 de 2000 y con las nuevas conceptualizaciones internacionales de este crimen.  Es una definición amplia que parece adaptarse mejor a situaciones complejas de conflicto armado como la que viven actualmente Colombia o México. Según explica el CNMH viene determinada por la tarea que tiene encomendada la institución, que es la de registrar el «fenómeno de la DFP [Desaparición Forzada de Personas] ocurrida en el marco del CPA [Conflicto Político Armado]» (CNMH, 2018). Esta es la razón, según explica el CNMH en su Desaparición forzada: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico (pp. 29-35), por la que el peso de la definición recae sobre la jurisprudencia del DIH. Según señalan en su diccionario (⇒Diccionarios de las bases de datos Observatorio Memoria y Conflicto) se basan en el artículo 2 Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas; en el artículo 2 Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas; en el artículo 7 i del Estatuto de Roma y en el artículo 165 del Código penal colombiano (OMC, 2018).

Desaparición forzada: Es el sometimiento de una persona a privación de su libertad, contra su voluntad, cualquiera sea su forma, arresto, detención, secuestro o toma de rehén, por parte de agentes del Estado, miembros de grupos armados ilegales que toman parte en el conflicto armado, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguida de su ocultamiento y de la negativa a reconocer dicha privación o de dar información sobre su paradero, sustrayéndola del amparo de la ley.

CNMH (Diccionario – Desaparición forzada⇒)

El uso de esta definición ha resultado polémico para distintas organizaciones de víctimas y de defensa de derechos humanos que consideran que, por definición, el único perpetrador o responsable de este crimen, por acción u omisión, es el Estado. En el mencionado Balance (p. 78), el CNMH reconoce las dificultades que esta falta de entendimiento acarrea para articular y sistematizar las distintas fuentes de información, pero parece verlo solo como eso, como un problema metodológico, cuando desde otras ópticas se percibe como un problema eminentemente político.

Los datos que resultarían polémicos serían los de aquellos delitos cuyo presunto perpetrador es alguna de las guerrillas. Estos ascienden a 8.897 casos (no se incluyen los casos de perpetrador o categorización dudosa) que suponen 10.495 víctimas. Estas son las que deben restarse o no al total de víctimas de desaparición forzada que registra el OMC (31/12/2021).

El registro de los presuntos perpetradores o victimarios suele ser uno de los datos más confuso o faltantes de los registros de desaparición forzada y eso no es una excepción en este registro.

Victimarios

Presunto perpetrador (agrupación armada)Casos (delitos)Víctimas (personas)
Agentes del Estado1.7302.409
Agentes del Estado y grupos paramilitares264431
Agentes del Estado y grupos posdesmovilización36
Grupos paramilitares20.03426.253
Grupos posdesmovilización2.2732.573
Otros104152
Guerrillas8.89710.495
Desconocido35.30138.414
Total68.60680.733
OMC · Fecha de corte: 31 de diciembre de 2021

Los sumatorios de victimarios no coinciden con los que publica el OMC en su correspondiente infografía porque algunas categorías las hemos agrupado de forma diferente, pero los datos desagregados son exactamente los mismos.

Por otro lado, es importante resaltar que en el mencionado diccionario del Observatorio de Memoria y Conflicto también se especifican los 156 parámetros (datos, ítems) que contiene la base de datos de desaparición forzada.

Es la fuente que más y mejor ha explicado y documentado el alcance, origen y calidad de sus datos. Desde el Observatorio han explicado el fundamento metodológico de la base de datos, tanto a nivel de proceso como a nivel de definiciones, categorías y fuentes utilizadas. La METADATA resultante es útil y necesaria. 

Además de la guía metodológica, de documentos o vídeos disponibles en la página del OMC (como el mencionado Diccionario o el Marco conceptual), el panorama metodológico se completa con la información contenida en los 11 informes, con distintos énfasis geográficos, históricos o forenses publicados por el CNMH relativos a este crimen (como por ejemplo: «Hasta encontrarlos⇓«, «Desaparición forzada: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico⇓«, «Desaparición forzada Tomo II: huellas y rostros de la desaparición forzada⇓«).

De todo ese conjunto de datos e información, el OMC publica un consolidado a partir de dos archivos -casos y víctimas- en los que figuran 25 (en casos) y 19 (en víctimas) de los 156 ítems que componen su base de datos, denominada como Sistema de Información de Eventos de Violencia del Conflicto Armado Colombiano (SIEVCAC).

Datos publicados

Archivo Parámetros
Casos de desaparición forzada ID de Caso · ID Caso Relacionado · Día · Mes · Año · Código DANE · Región · Departamento · Municipio · Tipo de Arma · Modalidad · Presunto Responsable ·  11 hechos de violencia asociados (entre ellos Tortura) · Número de Víctimas 
Víctimas de desaparición forzada ID de Caso · ID persona · Día · Mes · Año · CODANE Municipio · Departamento · Municipio · Sexo · Etnia · Ocupación Víctima · Calidad Víctima (civil o combatiente) · Tipo de Población Vulnerable · Militante Político · Grupo · Descripción Grupo · Situación Actual Víctima · Fuente de Información · Edad

Estos archivos de datos anonimizados pueden descargarse libremente bajo registro libremente en el apartado de cifras del OMC y más recientemente desde el portal gubernamental de datos abiertos.

Datos abiertos · Publicados el 21 de diciembre de 2021 con fecha de corte de los datos del 31 de octubre de 2021

Si bien el acceso a los datos mejoró espectacularmente con la puesta en línea de la página del OMC, haciendo olvidar rápidamente el engorroso e incómodo sistema de petición de la información de tipo PQRS, desde 2018 se inició una accidentado periodo en el que no siempre se han dado las garantías de acceso a los datos y se ha erosionado enormemente la confiabilidad respecto a la gestión de los mismos. 

Tras la renuncia de su primer director y la polémica designación de sus sustituto en 2018, se han dado desde un adelgazamiento de cifras hasta la implementación de restricciones de acceso a los datos, pasando por inestables cambios en los portales de datos, infecciones virales de su sitio internet y toda una serie de erráticos cambios (nunca explicados) que han finalizado por erosionar la confiabilidad en la gestión de los datos de esta fuente. 

Del «adelgazamiento» de cifras…

El 30 de agosto de 2020 el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) pareció sacudirse de un largo letargo (un largo periodo sin avances ni en la actualización ni en la publicación de los datos) para incorporarse decididamente al registro difuso de la desaparición forzada imperante en el Estado colombiano.

El consolidado de víctimas de desaparición forzada fue rebajado a 76.320 personas el día internacional de las víctimas de desaparición forzada de 2020. ¿Por qué o en base a qué o con qué criterio borraron a 4.152 personas de este registro público de víctimas de desaparición forzada? Ninguna explicación… Simplemente cambiaron las fechas de registro.
Tan simple como eso, en vez de considerar el consolidado entre 1958 a 2018 pasan a hacerlo solo de las víctimas entre 1964 a 2016. Por otra parte, la cifra de 76.320 víctimas -que parece tener fecha de corte de 20 de agosto de 2020 (ver imagen derecha)- no coincide con la de las víctimas de ese mismo periodo del archivo descragable del micrositio del OMC, que son 76.297 (y 80.472 para el periodo 1958-15 de septiembre de 2018).
 
Captura del Twitter del CNMH 1

 

Captura del Twitter del CNMH 2

 

Según el consolidado del 15 de septiembre de 2018, las víctimas registradas entre 1954 y 1963 son 33 y entre 2017 y 2018 son 9, lo que contabiliza un total de 42 personas que fueron desaparecidas forzadamente y han sido excluidas del nuevo rango de fechas de registro. Ahora bien, ¿y el resto? El resto de las víctimas borradas parecen ser aquellas de las que se desconoce su fecha de desaparición y que figuran en el archivo con la fecha 0-0-0. Las víctimas registradas por el OMC de las que se desconoce su fecha de desaparición son 4.133… cifra que coincide bastante con la «cifra del adelgazamiento».

Después del escrutinio público y la polémica causada por el adelgazamiento de los datos publicados, precisamente, el Día Internacional de las Víctimas de Desaparicón Forzada, el CNMH se limitó a expresar que «no se incluyeron 4.262 víctimas que quedaron fuera del rango, de las cuales 4.128 no se tiene fecha de ocurrencia del evento (el equivalente al 5.1% del total de las víctimas de desaparición forzada), debido a que la fuente del hecho no suministra o desconoce la fecha de ocurrencia de los mismos. Lo anterior no quiere decir que estos casos se hayan borrado. Por el contrario, toda la información recopilada desde 1958 hasta 2018, que contiene 80.472 víctimas, se encuentra publicada desde 2018 y disponible para descarga en nuestro micrositio» (→el Espectador). A continuación, en el mismo artículo, se destaca muy oportunamente que «sin embargo, no explicaron por qué decidieron presentar una cifra distinta justo en el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. «Cualquier manipulación de datos y ocultamiento de la magnitud de la desaparición forzada constituye una suerte de negacionismo«, sostiene Andreu. Además, «es crear suspicacia y cuestionar el mismo trabajo que hizo el Centro Nacional de Memoria Histórica en el pasado»».

… a la restricción de consulta de los datos

Tras un largo periodo en el que no se actualizaron los datos de consulta pública (desde el 15 de septiembre de 2018) y el posterior adelgazamiento de las cifras en agosto de 2020, más de dos años después (el 26 de noviembre de 2020) el OMC actualizó los datos, que pueden consultarse y descargarse en el nuevo micrositio del Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC). En 2021 ya han actualizado los datos en varias ocasiones: la última de acceso libre con fecha de corte del 30 de junio y una posterior del 29 de septiembre…. que durante más de una semana dejó de ser de libre consulta para estar restringido a personas registradas (tal y como se muestra en la captura de pantalla que figura a continuación ↓).

Tras este extraño lapso de «consulta bajo registro», totalmente en contravía de los tiempos de datos abiertos que pregona el Gobierno de Colombia (¡incluso el INMLCF publica ya datos abiertos!), el Centro volvió a reversar su inexplicable e inexplicada decisión de exigir registro para el acceso a los datos. Los archivos vuelven a ser de libre consulta y descarga en el portal de datos del OMC y, como gran novedad decembrina, desde el portal gubernamental de datos abiertos.

Otro de los inexplicables (e inexplicados) cambios tiene que ver con la multiplicación de las categorías en el parámetro «Situación Actual Víctima» en los archivos de víctimas de desaparición forzada publicados a partir de 2020. 

Situación Actual Víctima – clasificación hasta 2018 y diccionarioSituación Actual Víctima – clasificación 2020/2021
Apareció muertoApareció muerto
Apareció vivoApareció vivo
DesaparecidoDesaparecido
Desaparecido forzado
DesconocidaDesconocida
Muerta
Sigue desaparecido pero existe informaciónSigue desaparecido pero existe información
Viva
Comparativo de categorías en el parámetro relativo a la situación actual de la víctima

Duplicar la situación actual en la que se encuentra la víctima de desaparición forzada como «Apareció muerto» y «Muerta» o como «Aparació vivo» y «Viva» no solo no tiene ningún sentido clasificatorio sino que añade sensación de negligencia o incompetencia respecto al manejo y gestión de la base de datos. Pero especialmente la inclusión de la categoría «Desaparecido forzado» introduce un elemento de confusión en los datos totalmente gratuita. Si el estado de algunas de las víctimas es el de desaparecidas forzadas, el resto de personas desaparecidas ¿qué son? ¿Acaso se desconoce? Puede parecer un simple detalle, pero tiene implicaciones potenciales enormes porque cambia o cuestiona profundamente el sentido metodológico y conceptual (también filosófico y político) del registro de las víctimas.

Así, de las 80.270 víctimas de desaparición forzada registradas en el último archivo publicado (fecha de corte del 31/10/2021), la situación actual de 17 víctimas figura como de «Desaparecido forzado» y 58.945 como de «Desaparecido». Actualmente no tenemos elementos para poder determinar si quienes manejan los datos son simplemente ineptos, son negligentes, quieren cuestionar todo el trabajo anterior del OMC o acaso pretenden alinearse con quienes niegan la existencia de este crimen.

Complejizar absurdamente las bases de datos y cambiar injustificadamente las categorizaciones; cambiar la periodización de los datos, para así «olvidar» varios miles de víctimas; exigir registro para poder acceder a los datos, repentinamente y sin justificación alguna… para luego cambiarlo todo de nuevo cuando se les pone en evidencia. El descenso en la calidad y la confiabilidad de esta fuente desde 2018 la acerca al mismo nivel en el que se encuentra ese desatre llamado Registro Nacional de Desaparecidos (RND). El OMC ha entrado de lleno en el Registro Difuso del Estado colombiano.

A pesar de la gran mejora que supuso la puesta en línea del Observatorio, ni los nuevos tiempos de «desmemoria» por los que atraviesa el CNMH ni la temporalidad estatutaria de la propia institución (que más bien invita a pensar en el relevo de la UBPD como generadora del universo de víctimas en el marco del conflicto armado) hacen previsible que vaya a haber nuevas mejoras ni grandes actualizaciones de datos e información.

Las batallas por la memoria

El CNMH, al igual que la UARIV, «es un establecimiento público del orden nacional con personería jurídica, patrimonio propio y autonomía administrativa y financiera, adscrito al Departamento Administrativo para la Prosperidad Social» (Decreto 4831 de 2011). Sin embargo, ninguna de estas instituciones mantiene autonomía política⇒

El problema es que el CNMH no es, a pesar de su nombre, una institución nacional sino gubernamental, pues es un establecimiento público adscrito a la Presidencia, por lo cual, aunque goza de cierta autonomía administrativa y presupuestal, depende del presidente. Su director es nombrado y removido libremente por el presidente, como si fuera un ministro.

Rodrigo Uprimny

Esta falta de autonomía convierte cualquier ejercicio de memoria en el relato de quienes detentan el poder. Y quienes detentan el poder no han mostrado el más mínimo interés en cambiar un relato de desmemoria plenamente instalado en el discurso oficial en el que la desaparición forzada va desapareciendo subrepticiamente de los registros y de la agenda del Estado.

Algunas conclusiones…

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