«Que no jueguen con nosotros, las víctimas

Desaparece mucha gente, la semana pasada pasaron por el noticiero la noticia de una enfermera que había desaparecido. Sí, están desapareciendo más que todo jóvenes y aparecen muertas, o no aparecen.

Mi nombre es Moraima Otero Lúcumi,  vengo de la ciudad de Popayán, soy la esposa del señor desaparecido el 12 de agosto  del año 2010 en el trayecto Popayán-Buenaventura. Mi esposo manejaba  una tractomula, ese día salió con un café tipo exportación de la ciudad de Popayán; un jueves como a las cinco de la tarde apareció la tractomula sin el cargamento de café, sin rastros de mi esposo, ni la ropa, nada.

En ese momento  se dio aviso a las autoridades, se vieron muchas anomalías, a mí me avisaron y me dirigí hacia allá, creo que no debí hacerlo porque todas las pruebas fueron violadas, no las hicieron, siento que fue un policía quien dirigió el carro de donde lo encontraron hasta el  sitio de una estación que quedaba cerca, ahí estaba el carro parqueado, el día sábado en una bodega,  todo eso se sabía gracias al sistema satelital del carro.

Encontraron  la carga pero a mi esposo no.  ¿Qué pasó con la carga? Pues llegó el dueño de la empresa, la generadora que le dio el viaje a mi esposo para que se transportara, recogieron la carga y Policía o Fiscalía la entregaron pese a estar reportada como robada y como era sábado debían haberla entregado el lunes. Hasta el sol de hoy, cogieron a un vigilante del trayecto de Sincar pero lo soltaron; él supuestamente murió y las bodegas eran de una empresa llamada SERES,  de la ciudad de Cali.

De mi esposo no hemos sabido nada, nadie dice nada, nadie sabe. Me gustaría que  fuera recordado como una persona responsable, aunque no digo que él era un ángel porque él tenía sus novias,  amantes, soy muy realista, pienso que un hombre siempre tiene otra, y esa es la realidad de las cosas, siempre lo he dicho. Pero si quiero que lo recuerden como una persona trabajadora, que a pesar de sus deslices, era una persona responsable, de su casa con su familia, con sus hijas y conmigo, él me decía que a mí no me faltara nada, quiero que lo recuerden como una persona responsable, alegre trabajadora y honesta.

Él trabajaba en una mina y le decían “Kaliman”,  era muy fuerte y  trabajaba mucho en sus tiempos de juventud. Hay una anécdota de mi esposo, que de una volqueta hizo una tractomula, todo el mundo se quedó aterrado en Popayán, que como de una volquetica vieja diseñó una tractomula, eso fue una innovación, para ese entonces le gustaban mucho sus carros y sí, era una persona alegre, querendona de sus sobrinos, sus hijas, muy alegre de sus hermanos. Llegaba diciembre y era el que animaba la fiesta, entonces siempre con esa sonrisa, aunque era una persona de carácter fuerte, serio,  pero era una persona que cuando uno hablaba con él era respetuoso, una persona “echada pa’lante”

Por ejemplo, en el caso mío, mi esposo llevaba un cargamento de café tipo exportación, es un café que corre riesgo, entonces yo digo que las carreteras deberían estar vigiladas, nosotros buscamos por donde pasan los peajes y hay cámaras y las cámaras supuestamente se dañaron cuando él pasó. En una que encontraron pruebas no se ve nada, se ve borroso,  en otra que no porque supuestamente se había ido la luz en ese momento, y éste fue el último lugar donde supuestamente él almorzó en un restaurante y tenía que pasar por ejemplo 5 minutos para llegar al peaje que era el último hasta el sitio donde se encontró el carro. Entonces, ¿cómo me dicen que se fue la energía?. No sé qué es lo que pasa, pero pues yo digo que el Estado es el culpable de esto, porque si hubiera más trabajos, más oportunidades para que la juventud y la gente tuvieran, no habría tanta maldad en este mundo, pues mi esposo era una persona muy ejemplar, muy  de la casa y me  dicen será que le pasó algo, pero si él se la pasaba trabajando. La hermana de él era política y estaba implicada en ese problema de Probolsa, a veces pienso que tiene que ver más con el caso de ella, no sé si usted se ha dado cuenta del problema que hubo en el departamento del Cauca, la hermana de él era la directora en ese tiempo y fue la implicada en el problema, fue primero eso y después desapareció él, hubo problemas con el gobernador de esa época, entonces yo digo que pudo ser eso de pronto, pues uno piensa muchas cosas, pudo haber sido por fines políticos o fines delictivos, pero yo digo, en el Cauca no es el primer caso que pasa.

Ese día precisamente tenía que ir a estudiar y no alcanzaba, pero pues yo digo que el Estado tiene que estar como más pendiente en lo que es el resguardo de las carreteras colombianas. ¿Cómo es que un carro llega a una bodega, la va a descargar y le entregan un café sin verificar, sabiendo que hay una denuncia puesta por el robo de ese carro y que había una persona desaparecida y aun así le  entregan la mercancía?

Nuestra familia y la familia de mi esposo, son muy conocidas en la ciudad de Popayán, nos valimos de todo mundo buscando, un mes anduvimos buscando por canales, ríos, cementerios, por toda  parte buscándolo minuciosamente y no encontramos nada;  pasó el tiempo, nos dijeron de la Fundación Nydia Erika Bautista y ya no estábamos  solos, teníamos otra persona que nos podía apoyar con todo el conocimiento. Transcurrió  el tiempo y por el caso de mi esposo en Popayán, no hicieron nada, estuve en Santander de Quilichao, nos pasaron para Popayán, de Popayán nos pasaron para Buga, porque lo hechos habían sido por el departamento del Valle. En Buga yo le dije a la fiscal por favor este es  un caso donde no se verificó si hubo robo, atraco y desaparecidos;  me dijo que no podía estar sólo en mi caso, y me sugirió que pidiera solicitud de traslado para Bogotá y así fue, se habló con el fiscal encargado en ese tiempo, y el caso de mi esposo ya quedó en la Unidad  de Desaparecidos de Bogotá y en la Fiscalía, con la ayuda de la Fundación.

Hasta hace como un año que se iban a vencer los términos, me decían que estaban trabajando en el caso que si yo les ayudaba a aportar, yo me he tomado la molestia de ir de pueblo en pueblo, mirando, averiguando, pero la Fiscalía sólo me dice que no sabe nada, que hay que esperar, que está en investigación, que hay que seguir esperando, y estando acá en Bogotá yo soy de las personas que por ejemplo, si encuentran unos restos en el departamento del Valle voy hasta allá, gracias a Dios cuento con el tiempo que de pronto otras personas no tienen y aunque no tengo la solvencia económica me rebusco para asistir, mirar, y decir, encontraron unos restos, de ahí  los reporto a la Fundación. Hace un mes, encontraron unos restos cerca del lugar de los hechos, donde están haciendo una cementera, hasta  allá fui pero no eran, pedí exámenes de ADN y no se ha encontrado absolutamente nada, pero pues 7 años que ya han pasado, estamos como al comienzo, peor sin saber, uno al principio guarda la esperanza de que va a saber de su familiar pero ya hace años, es como que ¡ay Dios mío,  qué pasa!

Que no jueguen con nosotros, las víctimas, no solo hablo por mí, porque conozco gente que tiene familiares desaparecidos y muchos no denuncian porque no hacen nada y es la verdad, no hacen nada; por ejemplo a mí no me quieren reconocer como víctima, llevo  7 años en la lucha y no me han querido reconocer como víctima, porque dicen  que supuestamente el lugar de los hechos no es una zona de conflicto, pero si nos ponemos a ver todo Colombia es una zona de conflicto y más el departamento Cauca, entonces así estamos en la lucha, que se concienticen y sepan que hay conmigo muchos que tenemos familiares desaparecidos  aquí en Colombia, no somos ni uno ni dos, somos  miles pero que el Estado nos ayude a saber de nuestros familiares, que no  se quede así, que busquen en ríos,  que descentralice la búsqueda, no solamente que esperen que uno como familiar vaya a la oficina, si no que ellos también se trasladen a las zonas a buscar, para hallar pruebas.

Mi sospecha es que eso fue, porque un policía no puede alterar la escena de los hechos sin tomarle huellas, pero el señor me dice, mire ahí está el carro, súbase. Yo pensé que ya habían tomado huellas y todo, así que yo subo y miro, luego pregunto y no habían tomado huellas ni nada de eso, entonces qué es lo que pasa.

Mire que aquí en Colombia hay gente de bien, que tiene  sus familiares desaparecidos, que sin saber un día salen de su casa y nunca llegan, incluidos  niños y niñas. Cuando quitan de nuestras vidas a las personas que le daban el sustento a nuestros hijos, ¿qué nos dejan  a nosotros? Un hogar destruido, entonces por favor que nos apoyen con toda la  búsqueda de los desaparecidos, aquí Colombia se  desangra lentamente y el Estado no hace nada. Si sabemos que hay tanto mujeres como hombres desaparecidos, entonces por favor miren a Colombia y digan: Este país  necesita de nuestra ayuda para la nueva Unidad  de Búsqueda, que nos colaboren mucho en esto. De la UBPD espero que sean personas familiares de  víctimas de desaparición, que no  sean entes gubernamentales, que no ayuden por ganar un centavo, que se pongan la mano en el corazón, personas que ya saben cuál es el dolor de la pérdida de un ser querido, personas que harían lo que sea para descubrir todo, eso es lo que yo pido,  que sean personas capacitadas y que  sientan el dolor de lo que es tener a un ser querido desaparecido.»