Cambian los datos de población… cambian las tasas de desaparición forzada

Así de claro y así de simple. Si cambian los datos de población también cambian las tasas calculadas con esa población, en este caso, tasas de desaparición forzada por cien mil habitantes (TDF).

Y los datos de población han cambiado…

Entonces, ¿estaban mal las tasas utilizadas en los mapas?

No, en absoluto. Eran las tasas calculadas con las proyecciones de población que estaban vigentes en Colombia hasta junio de 2020. Aunque ya sabíamos, desde la publicación de los datos de población del Censo Nacional de Población y Vivienda de 2018 (CNPV 2018),  que la población proyectada era superior a la censada (estaban algo «infladas»), no teníamos otra opción que utilizarlas en nuestros mapas y en la Cartografía que publicamos en agosto de 2019, a la espera de que el DANE publicase los datos de población censada y población ajustada.

Finalmente, esta institución estatal debía corregir también las proyecciones de población entre ambos censos (2005 y 2017), datos que han sido publicados en junio de 2020 (ver ⇒Proyecciones y retroproyecciones de población).

Ahora contamos con nuevos datos oficiales de población retroproyectada para el periodo 2005-2017, población censada y ajustada para 2018, y nuevas proyecciones de población para 2019-2020 y años posteriores.

¿Eso invalida el trabajo realizado?

De nuevo, no, en absoluto. Las tasas calculadas con los datos proyectados del DANE han resultado ser menores de lo que resultarían si se calculasen con los nuevos datos publicados (claro, a menor población mayor será la tasa), cosa que tiene poca incidencia en la utilización que de las mismas hacemos en desapicionforzada.co .

Tal y como hemos explicado tanto en la Cartografía como en algún texto dedicado utilizamos las tasas para poder hacer comparables municipios con poblaciones de muy distinto tamaño o para saber si la magnitud de la desaparición forzada se debe al tamaño de la población y no a otro factor.

Las tasas son proporciones o magnitudes relativas por lo que los cambios en la variable de población apenas va a modificar esta función comparativa. Así, si por ejemplo comparamos la TDF de Medellín con la de San José del Guaviare no deberíamos notar cambios significativos en la comparativa si ambas suben o ambas bajan (sería diferente si una subiese y la otra bajase). 

¿Qué cambia?

En nuestro caso, utilizamos básicamente las tasas en la elaboración de muchos de los mapas y en la publicación de los datos. En ambos temas vamos a cambiar las tasas que tengan los datos de población antiguos.

No cambian: las tasas calculadas con los datos de población del periodo 1985-2005.

Cambian: las tasas de los años posteriores, desde 2005 hasta 2018.

Vamos a hacer cambios en los mapas y en los archivos de datos correspondientes.

Las correspondientes secciones andarán un tanto revueltas durante un tiempo

Cambios en los mapas

Una gran parte de los mapas que encuentras en nuestro sitio internet son mapas de coropletas elaborados a partir de las tasas de desaparición forzada.

Obviamente si hay cambios en las tasas esto debe reflejarse en mayor o menor medida en los mapas.

Por tanto, pensamos que vale la pena actualizar todos aquellos que tengan las tasas calculadas con las proyecciones de población erróneas del DANE.

De hecho, es importante resaltar que los últimos mapas elaborados, con datos de desaparición forzada con fecha de corte del 31 de diciembre de 2019 (o 1 de enero de 2020) ya utilizan los nuevos datos de población.

Estamos en proceso de actualizar todos los mapas para que figuren con esa fecha de corte y, por tanto, ya con los nuevos datos de población.

El problema es que, por el momento, esto deja por fuera todos aquellos cuya fuente es el OMC (CNMH) que no ha publicado ninguna actualización de datos desde el 15/09/2018.

Todos esos mapas nacionales y departamentales que utilizan como fuente de datos al OMC utilizan las tasas que se han calculado con los datos de población de 1985 y 2018 (⇒ver fórmula). Y estos mapas también los vamos a actualizar, manteniendo los datos de víctimas de desaparición forzada pero cambiando el dato de población de 2018 en la fórmula.

¿Y cambiarán mucho los mapas?

Para contestar esta pregunta nada mejor que comparar el mapa con los datos de población proyectada pre-CNPV 2018 (izquierda) con el mapa con los datos post-CNPV (derecha).

DATOS POST-CNPV 2018
DATOS POST-CNPV 2018
DATOS POST-CNPV 2018
DATOS PRE-CNPV 2018
DATOS PRE-CNPV 2018

Como puede observarse, la TDF nacional ha pasado de 6,05 x100.000 hab a 6,17 x100.000 hab y la máxima TDF municipal ha pasado de 119 a 166 x100.000 hab (tasa que le corresponde al municipio de Mapiripán).

Seguimos utilizando el algoritmo de Jenks para agrupar los datos de cada categoría y, claro, al cambiar los datos (las tasas en este caso) se modifican también los intervalos de cada categoría cartografiada. Basta con comparar ambas leyendas para percibir los cambios. Las tasas son mayores pero los municipios quedan agrupados de distinta forma… [para quién le interese conocer más sobre por qué utilizamos estas variables visuales (y no otras) escribiremos un texto próximamente].

Cambios en los datos

En los archivos de datos que estamos compartiendo en la sección de data cambiaremos los correspondientes datos de población del DANE, para que figuren los actuales.

Podrás comprobar el cambio de datos en la pestaña de metadatos del archivo.

Datos de población y desaparición forzada

No queremos acabar este texto dedicado a los datos censados, ajustados y estimados – proyectados o retroproyectados- de población sin hacer mención al Censo de Población y Vivienda y las personas desaparecidas forzadas.

¿Te has preguntado alguna vez qué tratamiento le da el DANE a las personas desaparecidas forzadas cuando hace un Censo? ¿Las cuenta?

Al respecto, tanto en el manual de conceptos del CNPV 2018 (pág. 6) como en la ficha metodológica de ese censo (pág. 5) se especifica que, además de los residentes habituales de una vivienda presentes en el momento de la entrevista censal, también son considerados así otros que están ausentes. Entre ellos «los secuestrados y desaparecidos, sin tener en cuenta el tiempo de ausencia».

Entonces… ¿podemos considerar que sí, ya que las considera como personas presentes y que contabilizan en el total de la población censada como residentes habituales?

¿Personas desaparecidas? ¿Qué datos utilizan, los que facilita el Registro Nacional de Desaparecidos (RND)?

De momento ahí lo dejamos…

Fidel · @geographiando